lunes, 13 de agosto de 2012

Sobre el Fallo de la sala penal y los "delitos de lesa humanidad" (III)


Introducción

El presente texto es una síntesis de las acciones policiales y militares acontecidas a finales del primer gobierno aprista (1987-1990) e inicios del gobierno fujimorista (1990-1992) escrito en el Informe final de la comisión de la verdad y reconciliación (CVR), 2003. Es válido aclarar que mucho del contenido de este informe podría considerarse una opinión más que una aseveración objetiva de la realidad. Sería importante hacer un estudio sobre las fuentes de información de la CVR y la interpretación que hacen de dicha información. De antemano sospecho que el informe presenta vacíos y yerros. Es un tema que no será tocado ahora.

De otro lado, siguiendo con el estilo de los textos acerca de la lesa humanidad, esta presentación se vale de citas textuales, principalmente aquellas que dan la impresión de estar documentadas de forma seria, es decir, se excluyen los comentarios u opiniones que se prestan a tergiversación o malentendidos. En este texto se pretende poner de relieve las acciones perpetradas por el Estado y su fuerza policial-militar, mas no se asevera que lo hecho sean delitos de lesa humanidad. En cualquier caso, habría que consultarlo con algún especialista.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el movimiento estudiantil según la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR)

Para empezar, la CVR afirma que el colectivo social del PCP-SL en la universidad presentó una “postura vertical y autoritaria”, que tuvo eco entre los estudiantes porque aparecían como “un ente ordenador ante la corrupción de autoridades y funcionarios que aparecen en la escena universitaria[1]. Basándose en las percepciones de Nicolas Lynch[2], la comisión indica que la mayoría de estudiantes no eran de la capital,[3] y que “estos estudiantes provincianos “(…) fueron la base social para el radicalismo político sanmarquino (…)[4].

Este proceso, donde algunos estudiantes sanmarquinos se sumaron a las filas del PCP-SL tuvo una historia, no fue un acontecimiento que surgió sin hechos anteriores, aunque este artículo no se preste a tantas explicaciones. Mínimamente destacaremos el fraccionamiento del Frente estudiantil revolucionario (FER), surgido como frente único contra el partido aprista peruano y su movimiento estudiantil. El FER, siguiendo lo apuntado por la CVR, se dividirá en muchas facciones debido al conflicto sino-soviético de la época post-staliniana. De todas maneras, se dice que el FER antifascista fue el movimiento que aglomeró la mayor cantidad de estudiantes provenientes del interior del país, atraídos ideológicamente por la revolución cultural china y el ánimo de reivindicar al campesinado.

Medidas extremas de las fuerzas policiales

Considerando que en la UNMSM había presencia de militantes senderistas, el Estado comenzó sus incursiones en esta casa de estudios. “En la madrugada del 13 de febrero de 1987, las fuerzas policiales intervienen la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En la intervención muere un trabajador no docente sanmarquino, detienen a gran número de estudiantes[5]. Desde esta fecha a 1989 habrá una seguidilla de intervenciones en la universidad. Es remarcable la fuerte represión al movimiento estudiantil en el año 1988, cuando murieron tres estudiantes: “Javier Arrasco Catpo, Carlos Barnet y Hernán Pozo Barrientos. En los tres casos, las muertes ocurrieron en situaciones donde la policía disparó sus armas de fuego de manera irresponsable, durante manifestaciones estudiantiles[6]. Arrasco murió en una marcha universitaria en contra de la matanza de los campesinos de Cayara, Barnett murió después en otra movilización, mientras Pozo Barrientos lo hizo en el patio de la facultad de Letras y CC.HH. “cuando las fuerzas policiales empezaron a disparar al interior del campus universitario[7].

Época fujimorista

La intervención de la UNMSM se dio en mayo de 1991, cuando Alberto Fujimori era presidente de la República. Un ex – militante de los cristianos de izquierda afirma que, a partir de ese momento, ocurrían detenciones sin orden, y a algunos no los dejaban salir de la universidad.

El 11 de junio de 1991, cuando Alberto Fujimori ingresaba en medio de disturbios a la Universidad San Marcos, efectivos policiales detenían en la puerta de la facultad de Odontología al estudiante juan Gregorio Felipe Maquera de 19 años de edad. Nunca más se volvió a saber del paradero de ese estudiante. Año y medio después, en diciembre de 1992, cuando las fuerzas militares ya habían instalado una base en la universidad, es detenido y desaparecido el estudiante Juan Vargas Vallejo, residente de la vivienda universitaria, cuyo paradero hasta hoy es desconocido[8].

Aun cuando esto es bastante duro, San Marcos no fue la única universidad donde ocurrieron desapariciones forzadas. En la Pontificia Universidad Católica del Perú desaparecieron Ernesto Castillo (octubre de 1990) y Miguel Crispín (agosto de 1991)[9].

De esta manera, queda presentado el cuadro de delitos cometidos por las fuerzas armadas en el claustro universitario.



[1] Informe final CVR, tomo VIII, sección tercera, Los escenarios de la violencia – cap. 2 Historias representativas de la violencia; Lima, 2003, pág. 633.
[2] LYNCH, Nicolás, Los jóvenes rojos de San Marcos. El radicalismo universitario de los años setenta; Ed. El zorro de abajo, Lima, 1990.
[3] La designación de una persona que no ha nacido en Lima es “provinciano”. Sin embargo, aun cuando una acepción de la Real academia española de la lengua lo consigne, no la considero correcta, pues, Lima también es una provincia. Estrictamente, un limeño o limense, también es un provinciano. Más adecuado sería utilizar la acepción de provinciano para referirse a  aquella persona de mentalidad provinciana o afectada por el provincianismo, lo cual es una manifestación de la falta o ausencia de “relativismo cultural”, que destaca sobremanera las costumbres y/o formas de pensar manifiestas en su territorio vital, y margina o no comprende manifestaciones culturales extraterritoriales.
[4] Informe final CVR, pág. 634.
[5] Informe final CVR, pág. 643.
[6] Ibíd., pág. 643
[7] Ibíd., pág. 643.
[8] Ibíd., pág. 655.
[9] Ibíd., pág. 655.

domingo, 5 de agosto de 2012

Comentario de un lector sobre los artículos “Delitos de lesa humanidad”

Permítanme emocionarme, pues acabo de recibir un primer comentario[1], de una extensión considerable, acerca de los textos sobre los delitos de lesa humanidad. El compañero que redacta y suscribe al final del comentario es un amigo cercano, con quien tenemos consensos y diferencias en materia política, sin embargo, en este comentario suyo, deja ver claramente que en los planteamientos generales compartimos visiones semejantes acerca del porvenir antroposocial. No sé si parte de la persuasión para que haya arribado a sus conclusiones tenga que ver con lo poquísimo que se ha publicado en esta plataforma virtual, que es de todos ustedes. Pero, lo importante es que se genera el diálogo y la compartición de propuestas, visiones, etc. Quién desee publicar algún texto aquí, como lo hace el compañero Solórzano, tiene “la buena pro” de quien administra este espacio. Finalizo agradeciendo a José Luis por el comentario.
Comentario sobre los artículos “delitos de lesa humanidad”

Buenas tardes Alex;

El artículo que redactaste es muy interesante para recordarle a toda la población peruana cómo funciona el aparto estatal y cómo somos un país tan dependiente del exterior, en tanto que no somos auténticos como Brasil, Venezuela o Chile, los cuales al menos intentan ser autónomos, políticamente hablando.

Cada uno de los abusos cometidos por la guerra interna, lo único que han demostrado es la incapacidad de un Estado, que de Inteligencia no tiene nada, porque las armas, policía y militares, no pueden solucionar problemas de sublevación; un Estado vacío en ideas, a la vista de estar perdidos y al estar solo preparados para la guerra con el exterior y no con un enemigo que podía estar en cualquier lado, utilizó la idea de “ Todos son sospechosos” y como ahora en Conga con el“Estado de Emergencia”, la vida del peruano no vale nada.

Los padres de la Patria son personas vacías, que solo han entrado en la política por ambición y popularidad, los cuales han sido dominados por el poder, porque este es un arma de doble filo y ellos como son personas que no tienen ideas para gestionar, entonces al verse amedrentados por personas que les podían quitar el poder (lo único que tenían para sentirse algo) recurren a lo extremo, matar para poder conservar el poder y todos los ignorantes -como en el caso de la Escuela de Geografía- se juntan.

Cada uno de los presidentes que ha pasado por Palacio, indirectamente o directamente han sido responsables de muertes en la población, para esto, Alberto Fujimori es el principal debido a que él ha matado de una manera planificada, pero hay veces quelas de forma indirecta son más atroces porque esas personas no serán recordadas nunca, ni siquiera pasarán a la historia, como es el caso de la cantidad de muertos que ha dejado el Gobierno de Alan y creo que el más atroz y delincuencial, por la traición a la patria, es Ollanta Humala, quien salió con un discurso y ahora le sirvea ese poder mediocre que solo tiene el capital y dejando de lado todas sus denuncias ante los abusos de los recursos naturales y los derechos a la Humanidad, él en un año de Gobierno ha acumulado más muertos que Fujimori y de una manera caleta.

La única solución es cambiando el sistemaa uno Comunista, pero para esto no solo basta cambiar eso en el papel, en las leyes, cambiar la estructura del Estado; sino cambiar la forma de pensar de la personas , porque si no será igual, será instaurado el nuevo régimen y lo mismo la gente se dejara dominar por el poder, y todo se vendrá abajo; también el Estado tiene que invertir en la Ciencia y la Tecnología, serán las únicas piezas claves sobre las cuales se tiene que instaurar elnuevo régimen sino nada funcionara.

Espero sigas escribiendo y continuando con ese entusiasmo, a pesar de las cosas que ocurren en el mundo y nos vayan desanimando, el cambio empieza por uno mismo y con ejemplo se predica, más que con discursos.

José Luis Solórzano Armas.


[1] En rigor, el primer comentario fue del compañero José Manuel Mamani, a quien le agradezco mucho la revisión de este blog. Sin embargo, por la extensión, quizá, este comentario que presentamos ahora sea más un artículo complementario.

sábado, 4 de agosto de 2012

Sobre el Fallo de la Sala penal y los "delitos de lesa humanidad" (II)

Comentario Preliminar

El siguiente artículo es una muestra de lo efectuado por el Grupo Colina bajo la presidencia de Alberto Fujimori. Las citas son sacadas del libro “Ojo por ojo” de Umberto Jara, periodista peruano, que tuvo muchas entrevistas con Santiago Martin Rivas (líder del grupo Colina) y otros personajes buscados por la justicia, mientras estos se escondían y refugiaban, en pleno gobierno fujimorista. En esta ocasión, por lo delicado del asunto, el texto se remite principalmente a las citas de Martin Rivas. Es preferible no opinar librescamente del asunto de que trata este texto sino hasta contar con la información necesaria para opinar certeramente del tema.

Sobre los delitos de lesa humanidad (II)
Jaime Bayli dijo alguna vez que la condena contra el ex - presidente Alberto Fujimori es excesiva porque el acusado no fue autor material ni intelectual de los “operativos” efectuados por el grupo Colina y, por lo tanto, no tendría algo que lo relacione con los “excesos” de este comando paramilitar. No tendríamos que citar a la bufonería periodística si no fuera porque gran número de televidentes escucha tales comentarios y no cuentan con información necesaria para sopesar lo que alguien dice. Entonces,  con este comentario falaz de nuestra parcializada prensa, pasamos a desmentir tal afirmación y brindar datos sobre los hechos.

En primer lugar, negamos que el presidente y su círculo asesor desconocieran al escuadrón de la muerte, como se le llama al Grupo Colina. En realidad, los operativos del grupo Colina fueron amparados por la cúpula en el poder, o sea, por Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Prueba de esto es el uso de camionetas ubicadas en palacio de gobierno cuando los Colina perpetraron la matanza en Barrios Altos, con las placas y luces propias de la policía nacional del Perú[1]. Sin embargo, cualquier persona podría encontrar en este acto un sinsentido. ¿Qué razones moverían al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) para auto incriminarse utilizando unidades patrulleras suyas en actos de terrorismo estatal? La razón principal, a decir de Santiago Martin Rivas, líder del grupo Colina, era el discurso subrepticio que brindaba este atentado, que solo podía ser comprendido por la otra parte participante del conflicto; es decir, por la militancia y, particularmente, el comité central del PCP-SL[2].

Ante los atentados del PCP-SL, el SIN decidió atacar a los insurgentes con actos de violencia que tengan el sello del Estado. Se dejaron de lado los métodos comunes, donde la policía captura al sospechoso y lo enjuicia para saber si es culpable o no, y comenzó a utilizarse el lenguaje de guerra sucia o no convencional llamada también “guerra de baja intensidad”[3]. Lo que quería decir el Estado es: “ya sabemos quiénes son y los aniquilaremos. El estado de derecho no los resguarda”. Con lo cual buscaban generar temor a quienes pensaran en sumarse a la insurgencia pues el Estado no respetaría su vida en caso fuera sospechoso, así como generar temor en la propia militancia.

La decisión de comenzar la guerra de baja intensidad fue – a decir de Martin Rivas- porque “el militar profesional que tiene una preparación para defender las fronteras de su país y para luchar contra el enemigo mediante el combate con métodos convencionales, se encuentra confundido porque las fronteras están intactas, porque no lucha con el enemigo enfrente, sino con el enemigo oculto que aparece por otro lado; inicialmente no esgrime armas sino ideas y presenta signos apenas perceptibles que impiden identificarlos y, aun cuando cometa el error de mostrarse, no se le puede atacar y destruir porque “estamos en paz”, porque “es libre de expresar sus ideas y pensar como mejor le parezca”. Así, en estas condiciones y sin una orden para atacar, sin un objetivo por conquistar o una zona por defender, se explica que sea desconcertante hacer frente a este enemigo que “sin haber declarado la guerra, hace la guerra pero pretende la paz” (…) “En esas circunstancias se requiere responder con los mismos métodos, con acciones clandestinas, con acciones de infiltración en el enemigo y, sobre todo, generándole al terrorismo el mismo temor: hacerles sentir que sea cual fuese el lugar de su escondite serán descubiertos y su fuerza militar eliminada, con la finalidad de intimidar y buscar la desmoralización del terrorismo. (…) “Todos estos conceptos que fueron expuestos y aprobados por el alto mando militar y el Presidente de la República, no fueron, por supuesto, una creación nuestra. Son los conceptos que nos fueron enseñados en la Escuela de las Américas, a donde concurrimos muchos oficiales por orden de nuestra superioridad y por un acuerdo del Estado peruano y el Estado norteamericano. Era el modo de luchar contra la subversión. (El resalte en negrita es nuestro)

Sin lugar a dudas, el presidente de la República sabía los detalles de los métodos que utilizaría el grupo Colina. Martin Rivas insiste en afirmar que la estructura organizacional del ejército es jerárquica, por lo tanto ellos, los Colina, no podían actuar como un grupo de rebeldes, sino que seguían órdenes superiores que necesariamente venían del SIN y la Presidencia de la República. Sin ese consentimiento no  podrían haber actuado.

Por otra parte, la escuela de las Américas, a que hace referencia Martin Rivas, fue una escuela militar dirigida por la CIA norteamericana, donde dictaban los ex – combatientes y altos mandos que participaron en la guerra de Vietnam. De esta escuela salieron gran número militares derechistas que reprimieron sistemáticamente movimientos insurgentes en Latinoamérica e instauraron dictaduras reaccionarias. Ejemplos de estas son la de Jorge Rafael Videla en Argentina o Augusto Pinochet en Chile, entre muchas más. Incluso, el mismo Vladimiro Montesinos, asesor presidencial de Fujimori, artífice de la dictadura del 90’ en Perú y los más graves actos de corrupción -los cuales seguramente Jaime Bayli negaría si no fuera por los videos incriminatorios públicamente difundidos- estudió en dicha escuela militar, la Escuela de las Américas, y por eso tenía la clara idea de llevar a cabo su plan contra Sendero luminoso. La CIA no apoyó a Mario Vargas Llosa porque no creía que tendría los escrúpulos para luchar de esa forma descarnada con el PCP-SL. Más adelante, Vargas Llosa se daría cuenta que, efectivamente, Estados Unidos apoyaba a Fujimori y no su candidatura. Asimismo, esta es una de las razones por las que se acusa a Estados Unidos de haber apoyado a los gobiernos dictatoriales, no solo cuando tomaron el poder, sino cuando lucharon contra el movimiento comunista latinoamericano. Un ejemplo de esto es el comentario de Martin Rivas.

Matanzas
A continuación resumiremos los atentados del grupo Colina.

Barrios Altos: Ocho hombres vestidos de negro ingresaron a una vivienda en Barrios Altos donde se celebraba una pollada y asesinaron a once varones, tres mujeres y a un niño, dejando gravemente heridas a seis personas.

Penal de Canto Grande: En este penal se encontraba recluida gran parte de la militancia y dirigencia senderista. Entonces “Montesinos vino con una idea. Tenía la relación de los principales presos senderistas, y en esa lista aparecían los integrantes del Comité Central, es decir, los más cercanos a Guzmán, los que eran el soporte ideológico y militar de Sendero. (…) Ninguno debía quedar con vida. Se explicaría después que resultaron muertos en la refriega. ¿Cuál era la idea? Descabezar a Sendero. Era un golpe mortal[4].” La batalla en el penal duró cuatro días. Sin embargo, la dirigencia de Sendero habíase resguardado en un lugar seguro de la cárcel. Entonces, ocurrió la ilegalidad: “Un pelotón militar ingresó, en la última incursión, con un objetivo definido: aniquilar a cada uno de los integrantes de la dirigencia senderista, dejando a salvo a uno solo de ellos, Osmán Morote Barrionuevo[5]. Eso fue lo que ocurrió. El saldo total de muertos fue de 35 y 20 heridos, según cifras oficiales del Ministerio del Interior.

Universidad Enrique Guzmán y Valle - La Cantuta: El entrevistado Martin Rivas afirma: “Esa residencia era un antro de senderistas y dormía más gente de lo permitido. (…) Entonces, el operativo tuvo una finalidad concreta: replicar Tarata. (…) Los detalles nadie los va a contar. Además, eso no es lo que importa. ¿Ocurrió? Sí, señor, ocurrió[6]”. Aniquilaron a10 personas.

Desenlace
Cuando el gobierno había controlado la guerra interna, se vio obligado a apresar a quienes había utilizado, al Grupo Colina. Sin embargo, estos confiaban en que no serían capturados, y de ser así, que saldrían libres mediante algún artilugio jurídico-político. Lo que efectivamente ocurrió el 14 de junio del año 1995 con la ley de amnistía, lo que dejaba en la impunidad lo hecho por este comando. Ahora, nuevamente están en la cárcel y desean reducir su pena privativa de libertad arguyendo que sus delitos no fueron de “lesa humanidad”.



[1] “La camioneta Mitsubishi blanca con líneas rojas y placa RQ 3815 estaba adscrita al Ministerio de la Presidencia (…)”. “La otra, una Cherokee color plata con placa RQ  7425 era usada por el viceministro del Interior (…)” pág. 151. JARA, Umberto; Ojo por ojo, Ed. Norma, Perú, 2003.
[2] Partido Comunista del Perú por el Sendero Luminoso de José Carlos Mariátegui
[3] Santiago Martin Rivas la expuso así cuando se reunió con el círculo militar antes de comenzar dicha táctica.
[4] Ibíd., pág. 163 - 164
[5] Ibíd., pág. 161 – 168.
[6] Ibíd. Pág. 177 – 178.