martes, 31 de enero de 2012

Crisis sociopolítica en Portugal

Crisis sociopolítica en Portugal
El escándalo político desatado en Portugal se inició cuando Aníbal Cavaco Silva, presidente de Portugal, dijo ganar 1300 euros/mes, a lo que agregó: “es casi seguro que no alcanzará para cubrir mis gastos”.[1] Sin embargo los datos oficiales del 2009 de la campaña electoral revelan que anualmente recibe 140 mil euros. De esta manera, al afirmar que el dinero que cobra no le alcanza, puso en tela de juicio sus propias palabras que utilizó ante el pueblo, cuando les indicaba que cada quien debe vivir según sus posibilidades económicas.
El actual gobierno se autodenomina de “Concertación Nacional”, es la unión del Partido Social demócrata (PSD) con el Centro Democrático Social (CDS). Esta unión ha discutido con las centrales sindicales algunos acuerdos que querían llevar a cabo. Uno importante era el aumento de media hora más de trabajo sin recibir pago alguno por el mismo. Esta medida fue rechazada con la marcha del 24 de Noviembre del 2011. Sin embargo, las decisiones grandes no las toman estos dos partidos, las toma la Unión Europea (UE). Veamos sus competencias.
Competencias exclusivas de la UE
Sólo la Unión puede legislar y adoptar actos vinculantes; los Estados únicamente podrán si son facultados por la Unión o para aplicar actos de la Unión
El pueblo crítico, descontento y conocedor acusa a la troika la imposición de recetas anti-laborales. La pregunta que puede formularse es por qué no intentar un impuesto a quiénes más ganan dentro de la estructura social productiva. Eso no puede realizarse propiamente porque surgirían temores como el de la deslocalización, o la disminución de la competitividad con el mercado externo, y otras razones más. Entonces, las políticas se orientan a tratar con los trabajadores. Sin embargo el proletariado no desea perder más derechos, máxime cuando en Europa y particularmente en Portugal ha conquistado varios. No obstante la situación golpea fuertemente a los sectores menos pudientes.
El valor de los productos básicos prácticamente se ha duplicado. Existen impuestos altos al agua, a los combustibles, etc. Se descuenta el 38% de los salarios de los empleados, mientras los salarios se mantienen congelados. El salario mínimo es de 500 euros y la media en Portugal es de 800 euros. Los trabajadores reconocen que su canasta de consumo ha disminuido y su nivel de vida también. Conversando con un taxista dice que es preferible irse a Angola, Luanda o a Brasil.[2] Una empleada de casa identifica a la gente adinerada como los causantes de la crisis.
Una visita a los centros comerciales de Setubal y a los restaurantes en el mismo Lisboa demuestra que están vacíos. Es llamativo ver centros comerciales sin gente, tiendas donde solo se encuentran los vendedores, o restaurantes grandes pero donde la gente no consume. Quizá sea el lento camino hacia una ola de despidos e inestabilidad.
 Fig. 1:  Afiche de la marcha del 21 de Enero, contra la austeridad, desempleo y precariedad.


[1] “(…) quase de certeza que nao vai chegar para as minhas despesas”. Cavaco Silva, entrevista en Porto.
[2] Por 22 kilómetros en una autopista en la que prácticamente el carro no se detuvo, el costo del taxi fue de 30 euros. El costo de vida es muy alto.

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